Pescadito

Desde que mi papá se fue hemos tenido que reinventar ciertos rituales porque no necesariamente queremos seguir haciéndolos de forma constante. Uno de ellos es la comida marina de los sábados, específicamente en el almuerzo. Mi mamá era más joven y por tanti no tenía problema de ir a comprar la pesca del día, se levantaba tan temprano que cuando yo me despartaba ella ya estaba de regreso con las compras hechas para el almuerzo familiar sabatino. Pero ahora, sin mi papá, que era un motor importante para mi mamá y su relación con la cocina, con mi mamá cada vez mayor que se levanta cada vez más tarde porque siente frío incluso en verano, ya hay cosas que se han ido cancelando de forma natural, sin que no hayamos podido hacer nada. Hoy la acompañé en uno de sus tantos chequeos en la clínica y fuimos los tres y cuando salimos ya era hora de almorzar y nos encontramos sin pensarlo con un restaurante de pescados y mariscos. Y se sintió bien, claro que faltaba la presencia de mi papá pero de alguna forma pude sentir que estaba ahí cin nosotros y el cebichito.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Renacer

Collage

Capricho